Día Mundial de los Refugiados

Día Mundial de los Refugiados

El día 20 de junio se celebra la jornada en conmemoración del valor y la fuerza de las personas que huyen de su país

Cada 20 de Junio se celebra el Día Mundial de los Refugiados para recordar a millones de personas que se ven obligadas a abandonar sus países por motivos bélicos, por violencia, por la persecución, por conflictos o por las violaciones de los derechos humanos. Se celebra   desde el año 2001, cuando se cumplía el quincuagésimo aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 20 de junio como el Día Mundial de los Refugiados como una expresión de solidaridad y sensibilidad con todas las personas que huyen de su país.

Actualmente, hay 65,6 millones de personas desplazadas en todo el mundo -casi el 1% de la población mundial, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), cifra que representa un aumento de 300.000 personas más respecto al año anterior y que ha supuesto un "máximo histórico". La población refugiada -la que está fuera de su país- ha crecido en 2016 en comparación al año anterior, pasando de los 21,3 millones de personas en los 22,5 millones.

Turquía sigue siendo, por tercer año consecutivo, el país que acoge al mayor número de refugiados de todo el mundo, con un total de 2,9 millones de personas, según datos de ACNUR. Le siguen Pakistán con 1,4 millones y el Líbano con 1 millón. El flujo de refugiados a escala mundial, desde el año 2000 hasta el 2015, queda representado en el mapa interactivo - elaborado por la publicación Fast Company-que refleja los movimientos de las personas que salen de su país. El mapa muestra, por ejemplo, como en 2007 muchos colombianos huyeron hacia Venezuela porque las condiciones del país se agravaron. O como en 2009 Alemania acogió a un elevado número de refugiados provenientes de Irak por el empeoramiento de los conflictos en el país.

Por otra parte, ACNUR lamenta los más de 5.000 refugiados que han perdido su vida en el Mediterráneo y entre los que se encuentran centenares de menores, situación que como señala ACNUR, representa la mala gestión de Europa en el abordaje de esta crisis humanitaria de Siria con eco mundial. Algunas de las propuestas que la organización reclama son la puesta en marcha de programas de reasentamiento, visados humanitarios, de reunificación familiar más flexible o visados de estudio, entre otros.

En los campos de refugiados ACNUR proporciona alojamiento, nutrición, agua, saneamiento y salud. También, reparte materiales como bidones de agua, utensilios de cocina o lámparas solares para cubrir las primeras necesidades de nutrición, sanidad y educación de los refugiados. Finalmente, les proporciona medios de vida para que éstos puedan asistir a la escuela -en caso de los menores- o a cursos de formación profesional, como la sastrería -en el caso de los adultos.

En este sentido, la Fundación Probitas también es sensible a la situación que padecen las personas refugiadas y por este motivo desarrolla el programa Protección de la salud: acceso a agua potable y saneamiento para los refugiados sudaneses, en Chad, con la colaboración de ACNUR. Con este proyecto, ambas entidades quieren mejorar las condiciones de vida de la población refugiada sudanesa y permitir el acceso ininterrumpido al agua potable y a los servicios adecuados de saneamiento para los 170.726 refugiados y refugiadas sudaneses, según estándares internacionales.

Actualmente, la población refugiada sudanesa que reside en los campos de Djabal o Farchana, entre otros, está formada por 92.758 mujeres y 77.968 hombres, siendo el 57% menor de 18 años.

Los resultados que se esperan del proyecto son garantizar la calidad de los sistemas de aducción de agua potable en los seis campos de refugiados donde se implementa el proyecto, ampliar las infraestructuras de saneamiento y sensibilizar a las comunidades beneficiarias sobre el uso racional del agua, así como también, reforzar las capacidades de los comités de gestión del agua de los campos.

Programa de Acción Humanitaria en Grecia
Otro de los programas que Probitas lleva a cabo es el de Acción humanitaria: crisis de Refugiados. El ámbito geográfico de actuación del proyecto es en Grecia y el Líbano. Por un lado, las actuaciones que Probitas desarrolla en Grecia, concretamente en la Región de Ática en los campos de Ritson y Skaramaga y las islas de Quíos, Lesvos y Samos, se centran en dar la cobertura de servicios básicos de salud y apoyo psicosocial. Además, se da respuesta sanitaria en cuidados de atención primaria de embarazadas y recién nacidos a través de las Unidades de Respuesta de Emergencia (ERU) o de los servicios de salud de la Cruz Roja Helénica. El apoyo psicológico se lleva a cabo a través de espacios agradables para los menores y atención a las familias y también mediante formaciones y apoyo psicosocial directo para los trabajadores humanitarios y voluntarios. Las actuaciones se llevan a cabo con Cruz Roja Española y Cruz Roja  Helénica.

Por otro lado, las acciones que desarrollan en la Región del Norte (Tesalónica) y del Oeste (Katsikas) y en los campos de Andravida y Kara Tepe (Lesvos) se focalizan en reforzar la resiliencia de la población refugiada inmigrante mediante el acceso a servicios de atención primaria de salud (APS), salud sexual y reproductiva, cuidados especializados y apoyo psicosocial a través de clínicas móviles. En estas zonas de Grecia Probitas ha trabajado conjuntamente con la entidad Médicos del Mundo.

Finalmente, Probitas también está apoyando proyectos con Save The Children en el norte de Grecia y las islas. En estas zonas, el objetivo es ofrecer una alimentación adecuada para los niños y niñas entre cero y dos años a través del programa especializado en alimentación de lactantes y bebés que tiene lugar en Mother Baby Areas, espacios adecuados de protección y de asesoramiento para madres en el que los menores reciben, además, suplementos  nutricionales o alimentación terapéutica. Esta intervención permitirá mejorar el estado nutricional de los niños y de las madres y reducir la alta morbimortalidad por infecciones respiratorias agudas, desnutrición y diarreas.

Programa de Acción Humanitaria en el  Líbano
La Fundación Probitas también financia un proyecto de Oxfam-Intermón en siete municipios situados al norte de la Bekaa, en el Líbano. En estos territorios, se realiza una intervención comunitaria en el agua, el saneamiento y la higiene para los refugiados sirios que viven en campos no oficiales situados en zonas rurales. El objetivo es crear comités técnicos en las comunidades, identificar los refugiados con habilidades para ser capacitados en el mantenimiento de las nuevas infraestructuras y así fortalecer su capacidad de autosuficiencia y potenciar su resiliencia para reducir la dependencia de las organizaciones humanitarias. El proyecto es complementario de un programa de ECHO de la Unión Europea y se lleva a cabo en colaboración con Oxfam Intermón.

En el Líbano, Probitas trabaja en hospitales públicos del país, junto con United Nations Relief and Works Agency for Palestine Refugees (UNRWA) con el objetivo de mejorar el acceso de la población palestina desplazada por el conflicto sirio a la atención hospitalaria para tratar enfermedades crónicas muy graves que hasta ahora no se habían podido tratar debido a la emergencia.

Por último, en la escuela pública desde El-Hilo de Beirut en colaboración con el Wold Food Program (WFP) y el Ministerio de Educación, se ofrece refuerzo nutricional a través de comidas nutritivas en las escuelas para los menores refugiados y niños libaneses con el triple objetivo de mejorar la ingesta y el estado nutricional de los menores, incentivar y mejorar el porcentaje de inscripción y seguimiento en las escuelas primarias y promover la cohesión social entre los niños y las familias del Líbano y las familias de refugiados sirios que llegan al país.

De este modo, Probitas durante el año 2016-2017 ha apoyado proyectos de agua, saneamiento, nutrición, salud física y mental con el objetivo de favorecer las condiciones de vida de los refugiados que llegaron a Grecia y el Líbano durante el último año.