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El hambre mundial se acentúa por primera vez desde el año 2003

El hambre mundial se acentúa por primera vez desde el año 2003

  • La Fundación Probitas junto con varias entidades promueven proyectos en los territorios más afectados por el repunte de inseguridad alimentaria
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha publicado recientemente un informe en el que subraya el incremento de personas a escala mundial que no comen cada día lo suficiente, una cifra que supera los 815 millones el 2016 unas 17 veces la población de España-.

El estudio El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo, 2017 destaca que por primera vez desde el año 2003 el hambre mundial está incrementando considerablemente, después de unos años en que la cifra no presentaba cambios sustanciales.

Uno de los países donde más ha crecido el hambre este año es Sudán del Sur donde hay más de 250.000 menores sufriendo malnutrición aguda severa, según datos de Unicef. No es el único país pero, puesto que el Yemen, Somalia y el norte de Nicaragua, entre otros, como explica el informe, también se suman a esta crisis humanitaria. Además, la FAO lamenta que la demanda de ayuda alimentaria se intensificará el que queda de año.

Los motivos de la malnutrición
Uno de los principales motivos de esta situación de inseguridad alimentaria (la garantía de ingerir las calorías suficientes) radica en el hecho que los países están en guerra, donde a menudo estallan conflictos internos y donde la población vive en condiciones de pobreza grave, además de ser territorios de sequedad y/o vulnerables del impacto climático. Estos conflictos provocan el desplazamiento de muchas personas a otras regiones donde el acceso a los alimentos y recursos es más difícil. Este hecho convierte a los casi dos millones de desplazados, en personas todavía más vulnerables y los somete a vivir en condiciones de pobreza y malnutridos.

En la segunda parte del informe se pone énfasis en cómo afectan estos conflictos a la seguridad alimentaria y como la seguridad alimentaria, en sí misma, puede provocar conflictos y hacer surgir problemas adicionales. Precisamente, para mejorar el estado de estas regiones las organizaciones implicadas en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible por el 2030 (ODS) -aprobados por los 193 países miembros de las Naciones Unidas- centran su atención en la ODS número 2 y el ODS número 16 los cuales persiguen acabar con los conflictos, la seguridad alimentaria y conseguir la paz. El informe explica que poniendo interés en la mejora de la seguridad alimentaria y la nutrición se puede ayudar a prevenir los conflictos de los territorios y contribuir a la paz.

Además, hay otros factores que influyen a agravar la crisis alimentaria, como por ejemplo, "el nivel de educación de las mujeres, los recursos que los gobiernos asignan a las políticas y programas nacionales de nutrición de las madres, lactantes y niños y niñas pequeños, el acceso al agua limpia, el saneamiento básico y servicios de salud de calidad, el modelo de vida, el entorno alimentario y la cultura", detalla el informe.

Las consecuencias de la malnutrición
Las repercusiones de la malnutrición causan a los niños un retraso en el crecimiento, un aumento del riesgo de la disminución de la capacidad cognitiva, un menor rendimiento a la escuela y al trabajo (en el caso de los adultos) y, en el peor de los casos, mayor susceptibilidad por las infecciones. Paradójicamente, el informe remarca que en países de renta baja conviven "diferentes formas de malnutrición", puesto que al mismo tiempo se observan elevadas tasas de desnutrición infantil y de obesidad en niños y adultos.

Probitas se implica en revertir la situación de las zonas más afectadas
Desde la Fundación Probitas también se muestra interés para cambiar la situación de vulnerabilidad, malnutrición y pobreza de las zonas apoyando proyectos de alimentación, que tienen por finalidad proporcionar una dieta nutritiva y saludable a las poblaciones afectadas. Se trata, pues, de proyectos de ámbito de actuación geográfico a sur América (Bolivia y Perú), centro de África (República Democrática del Congo, Etiopía y Tanzania), en la Oriente Medio (Líbano), en la India (Mumbai) y en el sur de Europa (Grecia).

Proyectos a sur América
El proyecto de Bolivia Alimentación escolar con enfoque de desarrollo local y llevado a cabo con el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) principalmente se centra en contribuir al desarrollo de cadenas productivas locales de producción de alimentos y en la reducción de la inseguridad alimentaria a través de la promoción de cultivos de alimentos para el almuerzo escolar. Los beneficiarios directos son aproximadamente 3.600 niños y niñas de la zona.

En Perú, el proyecto Anemia No tiene como objetivo contribuir a la prevención y disminución sostenible de la desnutrición infantil mediante prácticas familiares de prevención y control, que sean culturalmente pertinentes y a través del fortalecimiento de capacidades del sector salud y de programas sociales. De este modo, más de 500 menores saldrán beneficiados. Es una iniciativa lanzada con la organización Acción Contra el Hambre.

Proyectos en el África Central
En la República Democrática del Congo el proyecto Mejorando la salud alimentaria de la población de Kasando, que se puso en marcha con la Fundación Internacional de Solidaridad de la Compañía de María (FISC), tiene como finalidad mejorar la salud alimentaria del Centro de Salud de Kasando con la mejora de infraestructuras y la realización de sesiones de capacitación del personal de salud en materia nutricional sanitaria. La previsión es que salgan unas 7.085 personas beneficiadas.

En Etiopía, la Fundación Probitas ha apoyado un proyecto, con la colaboración de ACNUR, de Contribución a la protección internacional de los refugiados en Etiopía, asegurando el acceso a los servicios básicos esenciales en los campos. El proyecto persigue la mejora de la situación nutricional de los niños y niñas menores de 5 años, embarazadas y lactantes en los 5 campos de refugiados somalíes y eritreos del país. Los beneficiarios directos superan los 10.046 refugiados eritreos y somalíes, más de 8.270 niños y niñas menores de 5 años y 1.600 mujeres embarazadas o lactantes.

El tercer proyecto que se ha desarrollado es al distrito de Kilombero, en Tanzania. Se ha podido lleva a cabo gracias a la colaboración de Ifakara Health Intitute (IHI). Se centra en apoyar a la rehabilitación nutricional y a mejorar la salud materno infantil de la población de la zona para conseguir disminuir la mortalidad de los niños y niñas desnutridos. Más de 380 personas son beneficiadas.

Proyecto en la Oriente Medio
Para apoyar a las personas desplazadas, específicamente a los niños y niñas que se ven afectados por la guerra en su país de origen (especialmente Siria), Probitas ha sido apoyando económicamente durante el curso académico 2016/2017 un proyecto que ha permitido asegurar comidas escolares a 550 niños y niñas sirios y libaneses que han participado en el programa de alimentación escolar llevado a cabo junto con el Programa Mundial de Alimentos.

Proyecto en la India
En la zona de Mumbai la Fundación Probitas apoya un proyecto llevado a cabo con la organización Proinfants que se basa a proporcionar asistencia médica ambulatoria y nutricional en colaboración con Ankur Children's Hombre. La finalidad de la iniciativa es conseguir la asistencia sanitaria y nutricional de grupos identificados de menores y madres de dos barrios de los suburbios de Mumbai, con una media de entre 50 y 80 beneficiarios al día y durante 24 meses.

Proyecto al sur de Europa
A los campos de refugiados norteños de Grecia Probitas apoyó una iniciativa realizada con Save The Children, Nutrición al Norte de Grecia, que tiene por objetivo promover, proteger y apoyar las prácticas de alimentación del lactante y niños en emergencias, así como también, dar respuesta a las necesidades nutricionales de las madres y neonatos hasta los 2 años. Los beneficiarios directos del proyecto han sido 2.366 madres y niños.

De este modo, la Fundación Probitas aporta conocimiento y recursos para intentar mejorar la situación de las poblaciones más afectadas por la hambre, para combatir la lucha contra la desnutrición infantil y para promover hábitos de alimentación saludable a las comunidades.
 

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