Los comedores escolares a debate

Los comedores escolares a debate

Cada vez más institutos adoptan la jornada intensiva o compacta, lo que significa que los alumnos ya no pueden quedarse a comer en el centro educativo. Esta medida provoca que los jóvenes en situación de vulnerabilidad no cuenten con una comida nutritiva y saludable al día, ya que sus familias no se lo pueden suministrar por motivos económicos y/o sociales.

La Fundación Probitas, a través del programa de Refuerzo Alimentario Infantil (RAI), da ayudas a las familias más vulnerables y que no pueden cubrir los gastos de los comedores de las escuelas de infantil, primaria y secundaria con el fin de asegurar a los menores una comida diaria nutritiva y saludable durante todo el curso escolar.

Además, Probitas también ofrece apoyo durante los meses de verano en que la situación se agrava, a través del programa RAI- Casals de Verano, proporcionando un espacio de ocio socioeducativo a los menores.

Probitas, dentro de su programa de refuerzo alimentario, desarrolla el proyecto "RAI-ESO Comemos Juntos!", que tiene como principal objetivo disminuir el riesgo de malnutrición a través del apoyo integral de la alimentación en los menores más vulnerables en un espacio de protección de 14h a 17h.

Por otro lado, los objetivos específicos del programa son asegurar un plan nutritivo al día, proporcionar un espacio de protección, promocionar hábitos saludables, denunciar desde un activismo pragmático la situación y trabajar en red.

Actualmente, el programa actúa en siete comedores de seis municipios del territorio catalán.

En Cataluña, el 80% de los centros educativos de secundaria -cuatro de cada cinco- no ofrece el servicio de comedor escolar a los niños y niñas de entre 12 y 16 años. Esta cifra queda lejos, por parte de los centros públicos catalanes, de cumplir con el mandato del Parlament que para el próximo curso 2017-2018 afirma que se recuperen los comedores escolares de secundaria. El principal argumento que explican desde los institutos es la aplicación de la jornada compacta o intensiva.

En relación en este contexto, aparece el concepto de niños llave que son aquellos menores que no tienen a nadie quien los recoja cuando terminan la jornada escolar y que se pasan toda la tarde solos en casa. Este grupo se convierten en el foco principal de las organizaciones que se esfuerzan para combatir la situación de los más desprotegidos. Por ello, Fundación Probitas y las entidades proporcionan ayudas y becas a las familias que más lo necesitan para que los niños y niñas puedan disfrutar de unas estancias de verano sin quedar excluidos del valor educativo que éstas representan.

Finalmente, las entidades también manifiestan la preocupación por el retraso en el que llegan las becas comedores a las familias y la dificultad, cada vez más acentuada, para tener acceso a estas ayudas.