Los expertos reivindican nuevos abordajes en salud mental, social y sanitaria entre los profesionales de Salud Mental infanto-juvenil

Los expertos reivindican nuevos abordajes en salud mental, social y sanitaria entre los profesionales de Salud Mental infanto-juvenil

La Fundación Probitas y la Fundación Víctor Grífols y Lucas celebraron el pasado 21 de noviembre una jornada de debate sobre el impacto de la crisis económica en la salud mental de niños y adolescentes. 
 
Los expertos que se reunieron en el acto organizado por la Fundación Probitas y la Fundación Víctor Grífols y Lucas coincidieron en destacar la importancia de tratar la salud mental de jóvenes y niños como prioridad, no solo por el impacto que puede tener en su vida adulta, sino también sobre la sociedad en general. Así mismo, los profesionales reivindicaron más coordinación entre los ámbitos educativos, sociales y sanitarios para proporcionar a los niños, jóvenes y a sus familias una ayuda y un acompañamiento integral más eficaz. 
 
El prestigioso neurólogo Jorge L. Tizón reflexionó sobre cómo afecta la crisis político-económica en la salud mental infanto-juvenil. En concreto, se destacó que uno de los elementos claves son los "recortes estafa". Ya que, según Tizón, se ha extendido la idea de que las políticas de prevención y de la infancia en tiempos de crisis son prescindibles. Delante de esta situación, el neurólogo alerta que estos niños y jóvenes pueden ser adultos con dificultades de salud mental, cerebrales y laborales. Unas dificultades que pasan de generación en generación. 
 
Por otro lado, Luís Rajmil, investigador de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitaria de Cataluña (AQuAS), resaltó que los menores con familias vulnerables son los que presentan los peores resultados en todos los indicadores de salud. En esta línea expresó que si los principales determinantes de la salud son sociales, también debería ser la solución, apostando por favorecer la inserción al mercado laboral de madres y padres, la promoción de plazas de educación infantil y garantizar el acceso a los servicios sanitarios y los suministros básicos de las familias. En la jornada también se reflexionó sobre el impacto de los cambios sociales en los niños y jóvenes, que genera mayor impulsividad, dificulta la gestión de la frustración y el establecimiento de los lazos más profundos. 
 
Josep Matalí, coordinador de la Unidad de Conductas Adictivas del Adolescente del Hospital de Sant Juan de Dios, reflexionó sobre la situación actual de transición caracterizada por los cambios de la estructura familiar y la aparición de las nuevas tecnologías, un cambio que no ha de ser malo pero que hace necesario que acompañemos a los niños y jóvenes, estableciendo límites y actuando de forma más coordinada con aquellos jóvenes que muestran problemas de adaptación. Así mismo, una de las ideas recurrentes del debate cambió el abordaje tradicional, de salir de los hospitales para ir a buscar a los jóvenes y a  los niños con dificultades de salud mental allá donde sean, y no esperar a que vengan a las consultas. 
 
Marta Poll, directora de la Federación de Salud Mental de Cataluña, reivindicó la necesidad de un mayor acompañamiento a las familias y una mejor formación para las mismas. Según sus reflexiones, las familias también reivindican una mayor coordinación entre todos los profesionales implicados en el tratamiento y acompañamiento de los jóvenes y niños con trastornos de salud mental, ya que a menudo reciben respuestas no alineadas. En esta línea Mark Dangerfield, del Hospital de Día de Adolescentes de Badalona, puso de relieve la importancia de la figura del "profesional clave". Dangerfield apuntó que este cambio de énfasis facilitaría un abordaje de equipo y permitiría que cada profesional trabaje con menos casos, con mayor efectividad y con un coste económico más reducido.
 
Finalmente, también se enfatizó la necesidad de formar a los docentes y darles todo el apoyo necesario para que puedan ayudar de forma eficaz a los alumnos que se encuentren con estas dificultades. Manel Enero, psicopedagogo y terapeuta familiar, destacó que la escuela no es el origen de los trastornos en salud mental, pero que sí es un actor clave en la detección, tratamiento y acompañamiento de los jóvenes y niños con estas dificultades.