Día Mundial de la Malaria

Día Mundial de la Malaria

Se celebra el 25 de abril para subrayar el compromiso del trabajo colectivo para hacer frente a la enfermedad

El paludismo o malaria es una enfermedad potencialmente mortal, según describe la Organización Mundial de la Salud (OMS), causada por parásitos del género Plasmodium que se transmiten al ser humano a través de la picadura de mosquitos hembra del género Anopheles. Sin embargo, es una enfermedad que se puede prevenir, tratar y curar.

Los síntomas de la malaria como la fiebre, dolor de cabeza y escalofríos, suelen aparecer entre los 7 y 15 días aproximadamente después de la picadura del mosquito, dependiendo de la especie de malaria que se trate. Además, si el grado de paludismo es grave, puede aparecer anemia severa, distres respiratorio y otros problemas que se desencadenan en paludismo cerebral. En las zonas donde la enfermedad es endémica, explica la OMS, las personas pueden adquirir una inmunidad parcial, lo que posibilita la aparición de infecciones asintomáticas que quedan sin diagnosticar ni tratar, incrementando así, el potencial de transmisión de la enfermedad.

Las regiones más afectadas son África subsahariana, Asia sur - Oriental, el Mediterráneo Oriental, el Pacífico Occidental y las Américas. La Región de África de la OMS soporta una gran parte de la carga mundial de paludismo, siendo este su forma más grave. En 2016, el 90% de los casos y el 91% de muertes por la malaria se produjeron en esta región. También el mismo año, 14 países de África además de India sufrieron el 80% de la carga mundial de esta enfermedad.

La prevención
La OMS explica que hay dos métodos de lucha contra el paludismo; por un lado, las mosquiteras tratadas con insecticidas y, por otro, la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual. Asegura que si se cubre suficientemente una zona determinada con alguna de estas dos técnicas, se puede proteger a toda la comunidad.

Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico y el tratamiento precoz del paludismo atenúan la incidencia de la enfermedad, reducen sus efectos mortales y contribuyen a prevenir su transmisión. La mejor opción terapéutica disponible, especialmente en el paludismo tipo P. Falciparum es el tratamiento combinado con artemisinina, según la OMS.
La OMS recomienda, antes de administrar el tratamiento, la confirmación del diagnóstico con métodos parasitológicos.

La malaria es una de las enfermedades que forma parte de la Estrategia Técnica Mundial 2016-2030 de la OMS. Lo que significa que se ha marcado para el 2030 poner fin a esta enfermedad en todos los países donde se considera endémica a través de una estrategia común para dar orientaciones y apoyos a los programas nacionales y regionales en su lucha contra la erradicación del paludismo. Algunos de los puntos que marca la estrategia para el 2030 son:
  • Reducir la incidencia del paludismo al menos en un 90%
  • Reducir la mortalidad por malaria al menos en un 90%
  • Eliminar la enfermedad al menos en 35 países
  • Impedir su reaparición en los países en los que se ha certificado su erradicación
     
La malaria en cifras
Periódicamente, la OMS realiza informes sobre las enfermedades que forman parte de la agenda común que finaliza en 2030 para orientar a todos los agentes implicados y explicar cómo evoluciona la actuación que se está llevando a cabo. En el caso del paludismo, los últimos datos que se han publicado revelan que en 2016 hubo 216 millones de casos de paludismo en todo el mundo y que 445.000 fueron muertes relacionadas a esta enfermedad.

Probitas en la lucha contra la malaria
La Fundación Probitas también muestra interés en poner fin a la malaria mediante el apoyo de proyectos que se dedican a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. Entre estos proyectos, destaca el GLI-Kigoma, en Tanzania, una iniciativa -en colaboración con Cruz Roja- que pretende mejorar el laboratorio del hospital regional y 5 centros de salud con el objetivo de conseguir una mejora en la calidad del diagnóstico de las enfermedades más prevalentes de la zona, especialmente del paludismo y proveer las infraestructuras de agua, electricidad y equipos de laboratorio, así como hacer formación de los técnicos que trabajan.