Primer

Primer "Día Mundial de las enfermedades tropicales desatendidas (ETD)"

  • Se celebra, por primera vez, el Dia Mundial de las Enfermedades Tropicales Desatendidas
  • Más de 1.000 millones de personas padecen alguna de estas 20 enfermedades, propias de las poblaciones más vulnerables
  • La Fundación Probitas se ha especializado, desde hace años, en la lucha contra estas enfermedades a través del desarrollo de proyectos de cooperación

Como todos los "Días mundiales de…", el día de hoy representa, por vez primera, la oportunidad para las ETD de movilizar una mayor atención, acción e inversión hacia los países y comunidades más directamente afectados por estas enfermedades. Pocas temáticas necesitan más un día de atención que precisamente esta: enfermedades tropicales "desatendidas".

Las ETD son un grupo de 20 enfermedades que la OMS califica como "desatendidas" porque, aunque afectan a más de 1.000 millones de personas, son casi siempre las que cuentan con menos recursos, abandonadas por gobiernos, centros de investigación, entidades de cooperación y la sociedad en general. Estas enfermedades ciegan, discapacitan y desfiguran a las personas, eliminando no solo su salud, sino también sus posibilidades de permanecer en la escuela, ganarse la vida o incluso ser aceptados por su familia o comunidad debido al estigma que provocan.

No por casualidad se las llama desatendidas: Su prevalencia en áreas geográficas fuera del mundo desarrollado y su cuota de mercado insignificante para el negocio de las grandes farmacéuticas reduce aún más la presencia de estas enfermedades en el debate mundial sobre la salud. La desatención también es evidente en términos monetarios, ya que estas enfermedades reciben una muy pequeña proporción de asistencia oficial para el desarrollo en materia de salud.

Estas enfermedades dificultan el desarrollo económico, causan discapacidad crónica de por vida y deterioran el desarrollo infantil. Por todos estos motivos, algunos economistas sugieren que el control de las ETD puede ser una manera eficiente de combatir la pobreza.

A pesar de su importante carga de enfermedad, han sido ignoradas en gran medida en la agenda de la política sanitaria mundial hasta hace apenas unos años. Así, mientras que en los Objetivos de Desarrollo del Milenio se habló de "otras enfermedades", ahora, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, las ETD aparecen definidas como tales en una meta concreta, reflejando así la importancia que tienen en términos de prevalencia y debido a las negativas consecuencias que presentan para el desarrollo social y económico a nivel global.

Consciente de todas las sinergias que la lucha contra las ETD puede representar para alcanzar la cobertura universal de la salud, la OMS hace años que se ha volcado en la lucha contra estas enfermedades desatendidas. Concretamente, desde la Declaración de Londres de 2012, gobiernos, ministerios de salud, centros de investigación, laboratorios y entidades que trabajan en Salud Internacional y Cooperación han redoblado sus esfuerzos para lograr la hoja de ruta marcada por la OMS para el control, eliminación y erradicación de las ETD. Solamente desde ese año 2012, 31 países han eliminado al menos una ETD. Hoy estamos llegando a más personas con ETD que nunca gracias a una proliferación de programas y asociaciones que se dedican a su control.

Desde hace ya varios años la Fundación Probitas apoya en exclusiva proyectos integrales a nivel comunitario de lucha contra las ETD. Al tratar una problemática global como esta, la Fundación Probitas se alinea por una parte con las directrices generales marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por otra con estos ODS, de forma especial con su meta 3.3, que define la lucha para poner fin a las enfermedades tropicales desatendidas, así como a las epidemias de VIH/SIDA, tuberculosis y malaria y otras infecciones.

Gracias al apoyo de la Fundación se han llevado a cabo más de 40 proyectos contra el Chagas, la leishmaniasis, la rabia, la lepra, o la hidatidosis por citar sólo algunos ejemplos. Creemos firmemente que la integración de los servicios de atención a las ETD ofrece la posibilidad de acelerar el avance hacia la tan deseada cobertura de salud universal.

Estamos convencidos de que la lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas, la malaria, el SIDA y la tuberculosis representa una oportunidad para transformar nuestro mundo y mejorar la vida de aquellas poblaciones más desfavorecidas, tal y como marcan los ODS: "sin dejar a nadie atrás".