Publicador de contenidos

Apoyo al programa de malnutrición infantil en Manhiça, enfocado a madres y niños VIH/ SIDA (+)

Mozambique es un país modelo en el continente africano en cuanto a la reconstrucción postconflicto. Tras 16 años de Guerra Civil, en 2008 inició su recuperación, siendo en la actualidad un país con potencial para cumplir 12 de los 18 Objetivos del Desarrollo del Milenio. Sin embargo, más de la mitad de la población sigue viviendo en la pobreza y el 55% del presupuesto anual depende de la ayuda internacional.


La mortalidad infantil es una de las más altas del mundo, 138/1000 niños menores de un año, y una de sus principales causas es la malnutrición asociada al VIH/SIDA. Con una red sanitaria insuficiente, existen regiones en las que un 25% de las mujeres embarazadas son seropositivas y, aunque el niño no desarrolle la enfermedad, la posible muerte de la madre predice una potencial malnutrición infantil.

Esta realidad movilizó al Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM), la Fundación Manhiça y África Viva a ampliar el Programa de Rehabilitación Nutricional (PRN),  para realizar un seguimiento de niños VIH/SIDA positivos, suministrándoles apoyo nutricional, emocional, farmacológico y clínico. Evidencias científicas demuestran que la intervención nutricional en este tipo de pacientes reduce en un 70% su mortalidad en un año.

La Fundación Probitas decidió apoyar el programa que se desarrolla en el Centro de Salud de Manhiça y en otros puestos de salud a través de África Viva y en colaboración con el Ministerio de Salud de Mozambique. La intervención cuenta con diversas actividades, como la de refuerzo de las capacidades diagnósticas, el apoyo nutricional de carácter preventivo, la realización de un diagnóstico comunitario y epidemiológico con el fin de identificar las áreas con mayores índices de malnutrición, y la identificación de las "madres modelo" de cada barrio (estrategia Hearth model) con el objetivo de que formen, a su vez, a madres de niños con alto riesgo de malnutrición o con malnutrición ya instaurada , en temas de higiene, salud y alimentación.

Asimismo, se prevé la creación de cocinas comunitarias, el ingreso hospitalario de niños con malnutrición severa, y el apoyo y supervisión del tratamiento domiciliario de los pacientes ambulatorios con diagnóstico de malnutrición.