Servicios médicos especializados y hospitalarios para la atención urgente de enfermedades crónicas graves en la población refugiada en Líbano por el conflicto en Siria

UNRWA se encuentra trabajando en Líbano desde los años 50. En el país residen algo más de 493.000 personas de origen palestino, en 12 campos de refugiados o en alguno de los 42 "gatherings" (asentamientos precarios) cercanos a ellos. UNRWA ha preparado un Plan de Respuesta Inmediata a la Emergencia en Siria. El presente forma parte de este plan.


CONTEXTO 

La media de edad de la población palestina refugiada en Siria (PRS) es de casi 25 años. Una gran parte la conforman niños/as por debajo de 15 años. El tamaño medio de familia es de 3.48 miembros. Más de la mitad de las familias PRS no tienen a ningún miembro trabajando, y en el norte el dato asciende al 71%.
Aunque menos del 3% de las familias PRS en Líbano entraron ilegalmente, actualmente más de la mitad no tiene permiso para residir en el país, básicamente por no poder pagar la renovación.
Alrededor del 95% de la población refugiada en Líbano no tiene ninguna cobertura sanitaria ni acceso a los servicios de atención, hospitalización o medicalización del ministerio de salud libanes ante enfermedades comunes ni complejas. Casi la mitad de las familias PRS tienen al menos un miembro que sufre alguna enfermedad crónica, y una de cada 10 familias tiene un miembro con algún tipo de discapacidad.

EXPLICACIÓN DEL PROYECTO

En este contexto de vulnerabilidad de la PRS, el objetivo planteado es mejorar la cobertura de servicios sanitarios a los que puede acceder la población desplazada por el conflicto para la atención y tratamiento de enfermedades crónicas y agudas muy graves. Las limitaciones de acceso a sanidad pública en Líbano para la población refugiada son amplias, incluso para aquellos refugiados de Palestina que llevan décadas en el país.
En primer lugar se identificará a la población elegible para la atención médica de entre las personas refugiadas de Siria que han huido a Líbano debido al conflicto armado. Posteriormente, mediante un análisis de vulnerabilidades se seleccionarán aquellas personas con menos recursos para ser atendidas. Este análisis tendrá en cuenta la composición familiar, el número de adultos o personas en edad de trabajar, la formación previa y cualificación, las oportunidades de empleo presentes o potenciales, el número de menores o de personas con discapacidad u otros dependientes, etc.
Una vez identificado el tratamiento se costeará mediante el método más adecuado: dotación de un subsidio que cubra los gastos, pago concertado a hospitales que atienden los casos o reembolso de gastos en los que haya incurrido la persona enferma por su operación o tratamiento. Durante todo el periodo se realizará un seguimiento constante de la evolución de los pacientes para verificar si su condición de vulnerabilidad ha variado y si por tanto necesitan más ayudas o han dejado de ser elegibles. Todo ello se supervisará por parte del equipo encargado de la gestión del proyecto en terreno.

BENEFICIARIOS

La población beneficiaria es la población refugiada Siria identificada por padecer enfermedades crónicas graves. Entre esta población se realizará un estudio socieconómico multivariable que permita identificar su situación de vulnerabilidad no solo individual, sino también respecto a su familia y el entorno en el que se encuentra desplazada, y así incluirla como beneficiaria.