Dotación de un dispensario médico-ambulatorio para la escuela de Adengur, Etiopía

Un millar de niños con muy bajos recursos procedentes de un suburbio de una de las ciudades más pobres de Etiopía, Woldiya, está escolarizado gracias a la reforma integral de la escuela de Adengur y al apoyo de varias organizaciones internacionales y entidades locales. La Fundación Probitas también ha participado en este proyecto habilitando un dispensario médico y dotando al nuevo servicio del material sanitario y nutricional necesario. Una enfermera contratada también por el proyecto permite ahora realizar el seguimiento médico y nutricional a unos niños que, de otra manera, no tendrían acceso a la atención sanitaria a causa del contexto extremadamente precario en el que viven.


A pesar de que Etiopía está saliendo de la fase aguda de la crisis alimentaria del Cuerno de África, alrededor de 6,4 millones de niños y mujeres siguen siendo víctimas de la inseguridad alimentaria. Woldiya es una ciudad situada en el Norte de Etiopia y es donde actúa el socio de la fundación, IPI-Cooperació. En los suburbios de esta ciudad, donde la tasa de absentismo escolar es muy elevada, un gran número de niños vive en situación de indigencia. Es por ello que se decidió reformar y ampliar la escuela para atender las necesidades de este colectivo vulnerable.

Tras una primera fase de reforma del centro, la Fundación Probitas colaboró con IPI Cooperació en el año 2011 para acondicionar como dispensario una de las salas de la escuela de Adengur. Además, el proyecto de la fundación permitió equipar al dispensario con el material e infraestructura adecuada y contratar a una enfermera de lunes a viernes a tiempo completo con el fin de realizar revisiones médicas, control de vacunación y seguimiento pondo-estatura de los alumnos del centro.

La enfermera, quien también se encarga de las actividades de prevención de enfermedades, educación sanitaria y sensibilización, atiende unos 15 casos diarios. Entre las patologías más frecuentes detectadas, destacan las heridas, afecciones de la piel, infecciones respiratorias y gastrointestinales. El establecimiento de un sistema de referencia con el Hospital General de Woldiya permite derivar casos complejos. De momento, unos 7-10 niños al mes tienen que ser derivados. El proyecto prevé implementar un programa de revisión médica para que cada uno de los alumnos cuente con un historial. Se trata de un tipo de actuación pionera en un país como Etiopía.

A pesar de su cultura milenaria y de haber sido el único país en no ser colonizado durante la repartición de África en el siglo XIX, Etiopía es más conocido por las crisis alimentarias que por su cultura. Se trata de un país único en África. El emperador Hailie Selassie estableció un régimen absolutista en 1931 que, interrumpido por los cinco años de ocupación italiana (1936-1941), volvió a retomar en 1952 hasta la revolución socialista de 1974 que lo derrocó. Aunque durante el régimen comunista se sociabilizó la economía y se combatió el analfabetismo, las guerrillas internas y la destrucción de la masa forestal motivada por las políticas de industrialización, desembocaron en una terrible hambruna, la de 1984. Recientemente, en 2011, el país fue de nuevo noticia en los medios por otra crisis alimentaria.